SABADO

Yacer, porque es “normal”, no es un intercambio afable, ni amigable, ni cordial; esnobismo pasajero… ¡Provoca desasosiego!.

Es una trama alevosa, instintiva y casquivana, que implica complicidad.

Si, en esta coreografía, es regidor el alcohol… ¡Qué desastre, madre mía! ¡Qué patética función!

doctorpoeta