Pienso, que, probablemente para todos, sea beneficioso ventilar con aire fresco la página, con el fin de relajar, tanto neuronas como estados anímicos. Por ello, os dedico esta poesía, más desenfadada y costumbrista, con la que espero acertar. A todos los que aceptais mis publicaciones y de, manera especial, a Cati y Diego
LA HACIENDA.
Para acuarela de ensueño,
posa en el monte la hacienda
y las pinceladas plasman
azul cielo y sombra fresca;
palomas que toman vuelo
y planean sobre los pinos;
en las encinas entonan
los jilgueros bellos trinos.
En las vidrieras del porche,
eucaliptos se reflejan,
las fragancias a tomillo
y macetas de la reja.
Ágiles pinceladas
muestran los campos de plata
delante de la vaguada,
donde hiladas de olivares
mucho en el lienzo resaltan.
Llevan cargado el ramaje,
trama limpia de riqueza,
digna fortuna que nace
del sudor y la destreza.
Del umbral, en claroscuro,
escapa el color de fiesta
y un amarillo radiante,
de las ascuas, se despierta.
Con sabor a Andalucía,
se ha arrancado una guitarra
y un fornido pata negra
muestra sus vetas de raza.
Con seguiriyas, al cante,
vinillo de manzanilla,
alboroto y fría cerveza
y en la brasa, chuletillas,
para reponer las fuerzas.
@doctorpoeta
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