Me obsesiono con mirarte
y recrearme en tu porte,
con profunda admiración.
Es, mi segunda obsesión,
escuchar tu corazón:
si te miro loco late,
y se calma, cuando no.
Muero por oír tu canto;
también tu conversación,
porque el nexo es muy seguro
y nos acerca a los dos.
Cuando no te siento al lado,
tu recuerdo es mi obsesión
a mis sueños, regresando.
Me he empeñado en ser sincero,
para contigo y con Dios;
y quiero que lo seas conmigo,
sin que medie una aspereza,
una valla, un abismo o un ciclón.
¡Y es igual, que sea en festivo, o en cualquier
turno de empresa:
seremos feliz pareja,
por derecho y con fruición!
¡Me obsesiona tu respuesta!
doctorpoeta
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