SINDROME DE SILVERMAN Observado con preocupante frecuencia.

Con motivo de la difusión en los medios de un caso reciente de muerte de un bebé, a consecuencia de la paliza propinada por su padre, un joven de veintiún años, que ya ha sido detenido.

La asistencia en urgencias a niños politraumatizados que presentan hematomas, heridas incisas y contusas en piel y mucosas (cuyo aspecto y coloración orientan sobre el momento de originarlas), lesiones esqueléticas y articulares, como fracturas múltiples recientes o antiguas, que afectan a huesos de ambos lados, fracturas craneales, con o sin hematoma subdural y lesiones oculares, son muy orientativas para el diagnóstico de síndrome de “apaleamiento”, tanto reciente como recurrente o más antiguo. Como curiosidad y con bastante certeza, el desgarro del frenillo del labio superior en escolares, suele ser accidental, mientras que, en lactantes, suele ser provocado. El  intento de encubrimiento y/o de atribución a accidente casual como causa de las lesiones es, prácticamente generalizado, por lo que el pediatra desempeña un importante papel, no sólo con su diagnóstico exacto y actuación clínica, sino también, en la puesta en marcha del procedimiento judicial. La simple sospecha, es motivo de obligatoriedad de la emisión de un parte de lesiones.

doctorpoeta