Queda en falso el valor de mis caricias. Y si tienes ganas de mujer, cuando notas que resbalan por tu piel, se te nota que se escapa tu sonrisa esperando a que me entregue a tu placer. Siempre llegas y te vas cuando te place y consiento en que yo te deje hacer; solo tienes afición por tu persona, pero puede que esto acabe, de una vez, aunque el cuándo tengo cierto que no esperas. Muy ufano con tu forma de actuar y no contando conmigo en tus maneras, solo quieres que me entregue a tu quehacer.
Cuando muerden en tu alma tus deseos. solo piensas en tu avío y a mi me tienes para darte de comer y de beber y entregarme a tus pasiones dislocadas, Y eso, amigo, tiene fin porque ya, no puede ser
¿Quién te habría provocado tanto daño porque el pus de tus heridas clama al cielo, aunque nunca servirá para cerrarlas, y en tu alma sigan vivas…
doctorpoeta
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