RELACION CON LOS HERMANOS Y CON LOS JUEGOS

La presencia de hermanos, de preferencia de distinto sexo y de edades cercanas, ejerce un efecto favorable sobre la evolución psicológica de niño-a porque posibilita el conocimiento entre ambos de forma que, más adelante, no se van a sentir retraídos por la presencia de otros niños y niñas.

El niño tiene una precoz curiosidad por saber cómo es la niña y ésta, por cómo es el niño. Si lo aprenden en el seno de la familia, no habrá motivo de sorpresas, ante la apreciación de las diferencias fuera del entorno familiar. Importante que exista ambiente de naturalidad evitando la influencia sobre ellos para que reaccionen con tabúes y falso pudor. Poe ello, hasta los seis o siete años, no debe haber inconveniente en coincidir para desnudarse, vestirse, bañarse, etc.

Los pequeños-as, intuyen, desde muy tempana edad, su futuro papel de hombre o mujer y por inercia, aunque se tienda a la nivelación, van adquiriendo hábitos y actitudes, juguetes, colores, vestidos diferenciales, así como las propias reacciones físicas y emocionales. Estas netas diferencias, a veces, de manera espontánea y otras como planteamiento educacional, van tendiendo a desaparecer. (Continuará)

Dr. Antonio C. Rodríguez Armenteros