
¿HACIA EL APRISCO?
Opulencia e indigencia son extremos nocivos para el acercamiento de sus elementos: exceso y defecto se aislan en sendos guetos de agravio, de impensable simbiosis.
La felicidad, el ansia de vivir, la nutrición adecuada, el ilusión, la lucha, todo lo que gratifica y une, la cultura, el pensamiento libre y deductivo hay que encontrarlos, justamente, en la zona media del status. ¿Aparecerá alguna vez ese guía que sepa llevarnos, simplemente, hacia la dignidad?
Antonio C. Rodríguez Armenteros
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