
PROYECTO
Arrancaría de cuajo la raíz del odio,
Cirineo del pesar, procuro ser
y laudista en el son de tus poemas.
Y en papiro, en papel,
o en la seda de tu piel,
trazaría, con buril y con deseo,
un tibio surco de amor,
desde tu espalda a mi torso.
Sí, sí, sí…
Con las almas bien unidas,
nuestras manos, con esmero,
zurcirían la soledad de los harapos;
la amargura,
se hastiaría de no ser nada,
en los juegos endiablados,
de hambre y sed.
¡Basta ya de rodillas doblegadas!;
la veleta viraría,
con el aire apacible de la dicha,
por el cauce de la savia en primavera,
como sangre, que circula por las venas…
Pues, mi vida, ¡cuídate!
Pon el corazón alerta
que, el proyecto, sigue en pie:
¡prohibido desfallecer;
te aseguro que hay movida!.
Ni un segundo que perder,
queda mucho por hacer
y en infamia, todo apremia!
doctorpoeta
Antonio C. Rodríguez Armenteros
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