
DE FRECUENCIA PANDÉMICA ; LOS CULPABLES, LOS MAYORES
EL TRASTORNO DISOCIAL, o comportamiento aberrante que viola derechos básicos de otras personas y/o transgrede las normas sociales establecidas para edades ANTERIORES A LOS 18 AÑOS (pasados los cuáles, hablaríamos de otro tipo de proceso). Suele tener un COMIENZO POSTERIOR A LOS 10 AÑOS y, es, particularmente preocupante, en la ADOLESCENCIA.
Para el diagnóstico clínico se ha de considerar la ejecución de tres, o más, de las siguientes “aberraciones” durante los últimos doce meses, o bien una, al menos, durante los últimos seis meses:
-AGRESIÓN A PERSONAS O ANIMALES:
Amenaza, intimida, fanfarronea, provoca peleas físicas; actúa con crueldad, incluso utilizando objetos y armas; agrede animales y mata insectos; tiende al robo, utilizando engaño y/o violencia; fuerza, no pocas veces, a la práctica de actividades sexuales.
-DESTRUCCIÓN DE INMUEBLES Y ENSERES en el ámbito familiar o en el ajeno; tendencia a la piromanía y a desorganizar y dañar paredes, objetos y lo que encuentra en su camino.
-FRAUDE O ROBO:
Miente para obtener algún beneficio o para eludir responsabilidad, violenta automóviles; falsifica documentos; roba en el monedero, bolsillo o cartera que tengan al alcance; el supermercado suele ser víctima de sus tropelías.
-TRANSGRESIÓN DE NORMAS
A menudo permanece fuera de casa, de noche, a pesar de tenerlo prohibido, o bien escapa de la casa o del centro de acogida, muchas veces, sin regresar; habría que considerarlo, como síntoma de TRASTORNO DISOCIAL, si aparece ANTES DE LOS TRECE AÑOS DE EDAD, de la misma manera que HACER NOVILLOS EN LA ESCUELA.
El pronóstico depende de la frecuencia e intensidad de los síntomas. Es de gran interés aplicar una terapia multidisciplinar A CADA PACIENTE Y SU ENTORNO, en la que, el primer paso habría que darlo, tras la evaluación del pediatra, en las Unidades de Salud Mental
Dr. Antonio C. Rodríguez Armenteros
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