¡OÍD LA CARACOLA!

¡Diantres!¿Verdadera es la versión?

Es del todo irrefutable; el pirata y su valor no pudieron resistir a la zozobra y embate, agarrados al madero de lo imposible. En romántico arrebato, parece que se soltaron y después de morir ahogados, en fondo del mar, yacen. El sepulcro es de coral; si lo quieren ubicar, miren allende las olas, en la línea cielo-mar, donde cantan las sirenas; ¿cantan todas?; no, no; por Dios, callad: ¡oíd la caracola porque sólamente una es la que, muriendo, llora!

Y, Colorín Colorado…

doctorpoeta

Doctor Poeta

Compromiso esencial

La poesía como moneda de cambio

Sensibilizado con quienes más sufren el hambre y la injusticia — especialmente los niños y niñas del Tercer Mundo —, doctorpoeta ofrece su obra a cambio de un donativo libre y voluntario.

Resumen de privacidad

Esta web utiliza cookies para que podamos ofrecerte la mejor experiencia de usuario posible. La información de las cookies se almacena en tu navegador y realiza funciones tales como reconocerte cuando vuelves a nuestra web o ayudar a nuestro equipo a comprender qué secciones de la web encuentras más interesantes y útiles.