La inteligencia va madurando en las personas, proporcionando capacidades diversas de  asimilación. Muy importante es la observación de dichas capacidades para, una vez reconocidas, insistir en el desarrollo de las mismas, desde el punto de vista formativo, instructivo, ocupacional, psicológico, sociológico, etc. Los procesos de inteligencia se manifiestan de forma peculiar y diversa, en función de la idiosincrasia individual; se han contemplado las siguientes formas: musical, coreográfica, lógico-matemática, gramatical, viso-espacial, interpersonal, intrapersonal y naturalista. Son independientes entre sí, aunque lo normal es que, cada persona, pueda destacar en dos o tres inteligencias.

Dr. Antonio C. Rodríguez Armenteros