DESPECHO

No me destierres tan lejos

que mi ausencia no sea  olvido;

me señalas con el dedo

la salida hacia el camino

y  tu despecho es por celos

Por ti, ni lo sé ni lo he sabido

porque, callas de palabra;

tu mirada busca el cielo

y para mirarte a la cara

tirar de tu mano, quiero.

Te he dado mi amor sincero

y soy leal, en cuerpo y alma;

nunca dudes que te quiero

y te querré con constancia.

Tengo que tirar con fuerza

de tu mano y  tu silencio:

a tanto infundio, te aferras,

que, aflojo en el desespero

y, tu ira, más se tensa.

Yo te seguiré queriendo;

sé  lo que, por mí, tu sientes,

aunque ofrezcas resistencia.

¡No hice nada, no malpienses,

te ensañas, con mi inocencia!

¿Para siempre?, ya me largo;

¡me voy ya! no desesperes;

si te arrepientes de algo,

que, será cuando te enteres,

abiertos tendré los brazos…..

Antonio C. Rodríguez Armenteros