
CADA COSA POR SU NOMBRE
El hastío es una carga, tan pesada, que, no podría ser sopesada por la poesía; aunque, atorada, su válvula de escape es el bullicio vacío, cuando no, el tumulto violento; proclive a la resignación y al servilismo; al apocamiento y a la sumisión. Es necesario el apoyo.
No así, la melancolía, tantas veces musa de belleza y sentimiento; se escuda en el silencioso recato; mantiene la esperanza en la reposición de aquel momento afable; es activa y luchadora. Tiende a la auto-coordinación.doctorpoeta.
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