LA BANALIDAD OSTENTOSA

Una nimiedad vulgar puede verse transformada en la cortina de humo para tapar, enseguida, venturas comprometidas. Léase el “pico” de Rubiales, solemne gilipollez, motivo de “reflexiones”, debates, implicaciones, tertulias aquí y allá, feminismo, familiares, la tensión y los rumores; el cura y sus oraciones, los sectarios, los bribones, las noticias de las tres; la engorrosa dimisión, el juzgado, los fiscales y lo que no alcanzo a saber…

Por ello, nadie hablaría de la alevosa agresión que España como nación, en sus carnes, sufriría, sin mediar explicación y que se olvide en diez días

doctorpoeta