
¡ASCENDER!
¡Sígueme cerquita,
impúlsate conmigo;
porque es cuesta la vida,
tiras de mí, de ti, tiro,
enlazados, despacito!
Sin trabas ni pesadillas,
sin rencores ni suplicios,
fue, de amores, cielo raso,
el camino recorrido.
Y cercanos a la cumbre,
parece poco visible:
¿está pelado el destino;
lo ha cubierto alguna nube?
¡Digo yo, que está expedito!
¿o es visión de astigmatismo?
Uniste, tu ser al mío:
tantos años, los tres hijos,
y cuatro nietos benditos.
Ascendamos, sin reparos,
respiremos con suspiros,
y cantemos con tu lira,
en las fronteras del mundo;
la pluma llevo conmigo
y los “clínex”, no he olvidado
porque, tras volcar la cima…
¡hay que bajar cuesta abajo!
doctorpoeta
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