«SALTOS» RETÓRICOS

La mirada la dirijo a mi escribir
y, a lo escrito, les dirigen las miradas:
si es vistazo, o es repaso
que, por ver,
es ver algo que al final
es no ver nada.

Si en el mundo
me han mirado en un “sin ver”
poco o nada,
en disco duro, se ha grabado;

va mirando mí obsesión
por ser mirado
y, mirando,
me he propuesto conseguir
que mi curso
sea «empollado» y no avistado.

doctorpoeta