REFLEXIONES DESDE LA MERIENDA DE UN SABADO OTOÑAL
El instinto sexual es un impulso natural que, por sí mismo, no busca su satisfacción por la vía del sentimiento: no se “para” a diferenciar rasgos de la personalidad de nadie, sino en buscar un organismo por azar, situado en el punto de mira. Canalizado y dosificado hacia la dación consentida es complemento imprescindible para un sexo eficaz. El desborde de su cauce, es la explicación de los comportamientos incívicos, delictivos y/o psicopáticos.
doctorpoeta

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