
COLOFÓN: EL ASESINO DE EL RUBIO (Sevilla) DISPARÓ EN LA CABEZA DE ELIA (17 años)
y claro, pienso en la muerte, ¿por qué no? La imagino como el regreso de cada cual a su aposento, en ese espacio sin tiempo, donde huele a azoe, puede que a incienso, donde el clima se barrunta: ora lluvia, ora brisa, ora viento, sol que quema; rayo y trueno. Habrá alguien recibiendo, aunque subiendo con alas, no verás resentimiento.
¿Y tenerle miedo al hecho, sin tolerar bien el frío, sin saber en qué momento y dudar si, en otro mundo, continuará el esperpento? Siempre provoca ansiedad, porque, en juego, está el infierno, pero tú ganaste el Cielo, sin depender de un criterio
doctorpoeta.
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