HACIA TU CIELO

Con tu abrazo diste cauce a mi suspiro,

por la senda de la fuente cantarina;

me impulsaste, con un beso  

y tu mirada,

a ganar con honor aquel vacío

que, adosado a tu estrella tan ansiada

a concurso de traslado, había salido.

Fue mi anhelo y nada temo:

me sacaste de cañadas tan ladinas

y has urdido,

con razones convencida,

mi subida de la mano, hacia tu cielo…

doctorpoeta