
SUTILEZA: EN MI VIDA ROMPÍ UN PLATO
Fui un niño que, de azul,
dulce soñé:
con deleite, me llevaban
de la mano;
oía un cuento, lo recuerdo,
de ventura y brujería.
Y se calló, la mentora,
para comprar lotería;
su silencio, de dos filos,
me privó, en tal momento,
de ilusión y pesadilla.
Por mi cuenta imaginé,
el hilo de aquella trama
y, hasta hoy, al cien por
cien,
e, ideando, seguiré:
Por un lado, aún me duele
el rencor del escobazo;
y, por otro, aún disfruto,
y me quedo alucinado,
con el cielo de mi hada,
y ese beso, tan suave, que me ha
dado.
Y tocando mi escozor
con la varita
y vendando, con su magia,
la fea herida
veo a la bruja que, en escoba,
va deprisa,
traspasando la aureola de la luna;
el amor de dos tiritas,
y el sabor del caramelo,
en curarme, rivalizan.
Y, colorín, colorado…
doctorpoeta
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