“ENGANCHADO”

Me amas;

es amor que transciende

a la dulzura

y ¿por qué?, pervertido hacia la saña.

Deja, pues:

que me escape de tus brazos;

que mis labios se refresquen

de tus besos;

que aligere pronto el daño,

de esa nube tan pesada,

aunque, de incienso;

que me bañe en la luz de la mañana,

para ver

libre, mi cara, en el espejo.

Es que yo, por tu hechizo,

vivo preso:

Te suplico, ¡dame alas!  

que volando por el cielo,

en libre rumbo,

planearé sobre el retorno

hacia tu nido,

para atarme a la condena

de tus brazos,

y embriagarme

con el vino de tus besos.

doctorpoeta