Ningún ruído; ¿y ese tic-tac?

no es sugestión:

es el reloj que, tiempo ha,

vivo enterré

en el cajón de la mesita.

El tiempo va; yo voy con él,

pero ahora no;

yazgo sin él pero lo oiré

y me quedaré;

mi cuerpo está sobre

el colchón

y un hoyo haré:

Me apresará, lo aplastaré,

me dormiré;

nada se oirá; sólo el tic-tac

y soñaré…

¡Gloria bendita!

doctorpoeta