El perfil más común del parricida adulto coincide con el de varón joven, o edad media, con patología psicótica descompensada y casi siempre asociada a abandono de medicación y/o a consumo de drogas y alcohol.

El perfil de parricida adolescente resulta de su inmersión en una, o varias, de estas situaciones adversas:

– Joven severamente maltratado.

– Joven, con grave enfermedad mental descompensada por ausencia de diagnóstico, tratamiento inadecuado, abandono del mismo, o consumidor de estupefacientes

– Joven, peligrosamente antisocial, con todas sus connotaciones causa-efecto.

doctorpoeta