EL OLVIDO, SI NO ES PATOLÓGICO, ES CÍNICO

La distancia es directamente proporcional al empeño compulsivo de que, alguien, no exista. Su status, sería el olvido por el que, en el universo existencial, aquel objeto, estaría ausente.

Podría, el poder de la mirada, revertir la memoria hacia otro encuentro. La cuestión es mirar y ser mirado-a; nunca aojar y ser aojado-a. La mirada, sería como el boca a boca básico de reanimación porque, mirando y siendo mirado-a, los recuerdos resucitan.

Por favor, ¡mirad y sed mirados!

Antonio C. Rodríguez Armenteros