INEXORABLE

Parece que fue un buen día;

no, para todos, lo mismo

porque siempre hay mal reparto:

cosas de la  vida misma.

Abre el ritmo circadiano,

día, noche; noche, día;  

allá donde algo se pare,

algo sin parar camina.

Es de lamentar que ocurra,

pues, quien ha de estar parado,

con fruición iba y venía

y, quien ha de estar estar despierto,

dando ronquidos dormía.

¡Sin parar baila la vida:

cambie el ritmo o pierda el paso,

no parará, en ningún caso,

hasta que el cuerpo resista!

doctorpoeta