DESDE EL MISTERIO

La pretensión de comprender a una mujer es arriesgarse a adulterar el perfume  de su encanto, que fluye desde el misterio; dogma que hay que creer, sin perderse en aclarar su argumento.

Quien ama a una mujer, ha de ceñirse a vivir en ella, eludiendo la intención de descifrar su esencia. Amarla, sería rendir culto de adoración a algo deslizable a algo glorioso; y sentir su amor, un impulso que elevaría el alma a una ilusión, a irrumpir en un sueño.

doctorpoeta