
Si vuelves tu mirada, a mí,
que no venga de vacío.
Los ojos captan la imagen
y a distancia, poca o mucha,
la mirada selecciona lo mirado.
Pasa de mirar lo amorfo;
rehúye de lo apagado
y, en lo iluminado, goza
de lo afín o deseado;
concentra lo disociado
y en el intercambio otorga,
contestando a algún recado,
o desprecia lo incitado,
mirando para otro lado.
¡De tu interés, me he enterado!
doctorpoeta
Comentarios recientes