
MI CREDENCIAL: CASO PERDIDO
Ser romántico me lleva a levitar por un submundo ideal en el que, la necesidad de respirar los efluvios de la fascinación, me hace ser tremendamente vulnerable a las decepciones en el mundo real, donde es imposible levitar. Asumo, como inevitable, que soy desde la metafísica, un “mal acostumbrado” y, por fortuna, carece de tratamiento.
doctorpoeta
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