
La primavera es tan fugaz que nos recuerda la implacable brevedad de la vida; malgastarla y dejarla caducar, sin libar su néctar, es renunciar a la delicia de su flor. ¡Reguemos con ilusión, resucitemos los parterres y los sueños, porque su disfrute se marchita por el ímpetu del tiempo!
doctorpoeta
Comentarios recientes