La dependencia de las nuevas tecnologías se va incrementando por la necesidad creciente de hacer algo, de vivir entretenidos, frente al marasmo vivencial en el que, desde años y de forma exponencial, se ha ido inmiscuyendo en la existencia, tanto de manera activa por la intriga de la «oferta del reparto» como, pasivamente, por los que aguardan, con paciencia, el rasero de igualar, como el que espera el maná.
@doctorpoeta
Comentarios recientes