Nadie dejó por escrito
lo que le pasó después,
cuando la muerte le vino.
Anoche, bien en sueño
o pesadilla,
tras la santa extremaunción,
a una fosa, yo salté;
entusiasmados los muertos
y esgrimiendo peronés,
pasé por triunfal pasillo,
dándome la bienvenida
¡Cuando amaneció soplé!
doctorpoeta
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