Va tiritando diciembre,
por nuestras tierras sureñas;
en la calle se oye el eco
de un tambor de Nochebuena.
Y lo quiere redoblar,
el audaz tamborilero
para ver si entra en calor;
un aguardiente, le dan,
con alfajor de canela
y una porción de turrón.
¡El alma, rompió a cantar,
la zambomba acompañó
y el relente se cuidó
de. la noche, calentar!
doctorpoeta
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