¿QUIÉN LA SINCERIDAD?

 Una negación rotunda

inculca aseveración

y aquello que se asegura,

ya no se lo cree ni Dios;

si la verdad se confina

sólo es viable la opción

de dar tumbos por la vida

montados en la mentira

al salir de la estación.

¡Jóder!

doctorpoeta