
Al fin me lees:
un poema,
sobrevuela por la alcoba;
sorprendida, me sonríes
y el rictus de rogativa
me desvela tu deseo.
Entrecortan tu sonrisa
dos suspiros y un bostezo;
mi presencia te espabila,
dejas mi libro entreabierto
y buscándome los ojos
me miras con embeleso…
Ahora entiendo,
que mi verso,
te enardezca el sentimiento
y que mi beso,
te atraviese el corazón.
doctorpoeta
Maravillosa. Muy bonita, esas palabras entran en el corazón. Precioso poema. Gracias