¿Quién el valedor de un pueblo,

triturado y oprimido?

La violencia y el maltrato,

campan por sus respetos

escoltados por un veto

que nadie se atreve a ver.

¡Nadie quiere, aunque bien puede!

Hay quien es fino de oído…

¿es que nunca oírlo quiere?

Hay quien los ojos se cuida…

¿es que nunca verlo puede?

El que conduce a la gente,

¡deje ya de ser cuatrero!

y aquello, que sea rastrero,

¿es que no va a castigar?

Y el que debe de educar

suba al lugar preeminente

donde su voz, libremente,

sea luminosa y veraz

¿o es que, saber, no conviene?

¿Quién rescata del abismo

y reanima un porvenir

que, de muerte, vaga herido?

¡Ponga sus cinco sentidos que es bellísimo vivir!

doctorpoeta