BUENOS DÍAS

Tras una noche gloriosa

quise hablar con las estrellas

pero se habían escondido

y no pude evitar la pena;

un café fue mi consuelo

y ahora que, sentado, escribo

pleno de dicha y euforia,

sin poderlas contener,

la Luna quiere volver

a mi mañana tan bella,

pero el Sol se va a oponer,

por derecho o por la fuerza,

pues la rima va con él:

¡del alba, trata el poema

y es más claro amanecer

con la luz que más se acerca!.

doctorpoeta