
¡Oh Mi bien!
Amarte salió de mí y de ti recibo herencia:
Atemperas, con tu alma, mi existencia;
de mis vientos y mareas, eres la calma;
interpretas los enigmas de mis sueños
y mirando por mi cara, en el fracaso,
por la senda hacia la gloria, me aconsejas.
doctorpoeta
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