ACIAGA SOLEDAD

Llama, el amor, como anhelo dinámico de compartir; como opción inmejorable, de eludir la soledad. Alcanzado, transforma la tristeza y la baja autoestima del solitario-a, en inmensa alegría, optimismo y afán de proyección. Asumir que se ha encontrado la pareja ideal, lleva implícita la convicción de haber incorporado, a la propia existencia, la de otra  persona, tenida como arquetipo de belleza y de bondad.

El amador-a, está absorbido por el acercamiento milagroso a la perfecta virilidad o al sublime femenino. Este enamoramiento inicial, esta atracción indiscutible, en principio substancial, es el comienzo de la andadura hacia la solemnidad de la esencia inalterable.

Dr. Antonio C. Rodríguez Armenteros