
UNIDAD EN LA ACCIÓN
Feminismo y antifeminismo, en todas sus formas de expresión, son movimientos pendulares: a la acción de uno contesta la reacción del otro sucediéndose desencuentros, aprovechados por las ideologías, por un camino que no lleva a ninguna parte.
A mi juicio, debería el debate, desde una base concertada, pretender la unidad de acción. Las clamorosas, dignas e igualitarias reivindicaciones del movimiento feminista han de conseguirse, en justicia, no denigrando, sino ACOPLANDO, las genuinas funciones de feminidad, masculinidad y variantes de la sexualidad, que derivan de las realidades biológica (anatómica y fisiológica), psicológica, capacidad receptiva a los estímulos vitales y a las peculiaridades que a cada cuál otorga la propia ley natural.
OBJETIVO: Enarbolar la bandera de la dignidad
Dr. Antonio C Rodríguez Armenteros
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