LUNATICA PASION

No me hostigue tu ternura,
ni me embriagues con tus besos
que me atosiga el jadeo;

abre, que respire aire,
a la clara luz de luna;

suelta la argolla de hierro
y deja huir a mi latido
que, hacia tu alma, tranquilo,
lleve cordura su eco.

Antonio C. Rodríguez Armenteros