De azul, sueño, algunas veces,
por la vida.

Soy un niño,
que, al llevarme de la mano,
oigo un cuento,
de ventura y brujería.

El relato, se ha callado;
de la mano,
me he soltado,
y, me siento despojado,
de ilusión y pesadilla:

De una parte,
no me barren a escobazos;
y, de otra, me despierto,
defraudado:

porque, ya no hay hada
y su beso,
no me ha dado;
ni ha tocado mi candor,
con la varita,

ni veo brujas,
cada una con su escoba, que, aterradas,
van volando, muy deprisa;

ni me cura, con su magia,
mis heridas;
ni hay ensalmo, ni doncella,
que, en sanarla, rivalizan.

Antonio C. Rodríguez Armenteros

Resumen de privacidad

Esta web utiliza cookies para que podamos ofrecerte la mejor experiencia de usuario posible. La información de las cookies se almacena en tu navegador y realiza funciones tales como reconocerte cuando vuelves a nuestra web o ayudar a nuestro equipo a comprender qué secciones de la web encuentras más interesantes y útiles.