HABLEMOS DE PEDIATRIA
En consulta, atendí ayer a un varón de 5 semanas, primogénito, cuyos padres, pálidos y ojerosos, me manifestaban su preocupación por los períodos de llanto, que, desde hace unos diez días, presenta su bebè, con ritmo diario y de predominio tarde-noche, generalmente, después de las tomas de pecho. Tras estos episodios de inquietud e insomnio iniciales, tuvo agravamiento de los síntomas, con crisis de llanto más intensas y frecuentes, prolongándose hasta la madrugada. Los intentos por calmar al niño habían sido infructuosos, incluso recurriendo a TOMARLO EN BRAZOS y/o a METERLO EN LA CAMA con los cónyuges. La pareja VIVE SOLA en su domicilio y su nivel socio-económico es aceptable. La madre toma, a diario, TRES VASOS DE LECHE ENTERA Y UNA RACION DE QUESO.
El examen del niño no aportaba cambios patológicos, sino por el contrario, su aspecto era PLETORICO, ROLLIZO, CON CARA DE BEBE SANO Y FELIZ, con una evolución somatométrica y psicomotriz muy favorables. Su AVIDEZ al mamar venía siendo exagerada. Resolví que tenía que solucionar el problema, no sólo a una criatura con EXCESO DE SALUD, sino también a unos padres QUE POR SU POCA EXPERIENCIA Y SU EXCESO DE CELO, habían SOBREPROTEGIDO demasiado a su hijo; también por su desesperación.
El diagnóstico parecía estar claro desde el principio. Las crisis de llanto intermitente, durante más de cuatro horas diarias, con reiteración de más de cuatro días semanales, coinciden con el conocido COLICO DEL LACTANTE. Sus causas, son controvertidas, desde la aerocolia (gases en el colon) por deglutir mucho aire el niño glotón; por la inmadurez fisiológica de los enzimas digestivos, en particular de la lactasa; por la poca tolerancia inicial a la leche de vaca; o por el efecto adverso de la actitud inadecuada del entorno familiar hacia el bebé y por el temperamento difícil del lactante de marca genética. En mi modesta opinión, creo que concurren una, o varias, de las hipótesis señaladas. Es muy importante valorar los antecedentes familiares sobre alergias o intolerancias alimentarias
¿Qué aconseja mi actuación en estos casos? Depende del alcance de propio caso, antecedentes, etc. En general, en casos moderados, los más frecuentes, como el que nos ocupa, sugiero adoptar medidas escalonadas hasta llegar a la solución. Se ha de llegar pronto a ella pero, hasta entonces, la familia debe convencerse de que el llanto tan vivo, es indicativo de una óptima función del aparato respiratorio. La preocupación y el nerviosismo, siempre afectarían al bebé. De peor pronóstico, sería el quejido y el llanto apagado.
Las medidas clásicas, incluídas en el primer escalón, encaminadas a la expulsión de gases y heces: bañarlo varias veces al día, calor local en el abdomen, masaje, siempre en dirección hacia hacia el tórax, siliconas antiespumantes, antes de tomas alternas, evitar tomar al niño, en seguida, en brazos y por supuesto, evitar el colecho de manera puntual. ATENDERLO CON MAS TERNURA, CUANDO ESTE CALLADO se hace necesario.
En el segundo escalón, mantengo todo lo anterior y,además incluyo el uso de probióticos, en única toma diaria durante un mes, así como la dieta de la mamá, exenta de lactosa y de histamina también durante un mes.
En el tercer escalón, sobretodo si hay antecedentes familiares y el niño sigue tomando pecho, incluyo la dieta materna exenta de proteínas de vaca.
En cuarto lugar, sería necesario recurrir a cambios alimentarios. El hidrolizado de caseína es comúnmente utilizado, con buenos resultados.
MEDICAMENTOS ANTICOLINERGICOS NUNCA DEBEN USARSE EN EL TRATAMIENTO DEL COLICO DEL LACTANTE.
doctorpoeta
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