BUENOS DÍAS

Esta noche soñé con el bisturí que extirparía la gangrena del mundo:
Intuí el campo quirúrgico, con precisas coordenadas…

Me aliviaron, de la horrible frustración, las caricias de mi nieto despertándome para iniciar nuestro agradable paseo matutino, justo en el momento de mi desesperación, porque el cirujano no llegaba.

Dr. Antonio C Rodríguez Armenteros