
DESAYUNO
Fue, muy dulce al paladar, tu fiel
promesa:
hoy degusto tus caricias,
tus miradas me embelesan,
tus consejos son preceptos
y tu cielo es mi despensa.
Y ya mi anhelo se sienta
en su silla, que está puesta;
hambre y sed tengo en el alma
y tu miel, ya está en la mesa.
doctorpoeta
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