TAÑIDA

La mujer debería ser comparable a una linda guitarra española: El guitarrista virtuoso y genial, lo sería mucho más, si consigue alcanzar, para ambos, el clímax, con apasionadas caricias  armónicas de acordes, escalas y arpegios, vibrando por “soleares”; para ello debe conocer a fondo, la forma de pulsar el sentimiento del bordón.

doctorpoeta