PLEGARIA

¡Oh perdí, pues!… ¿Sabes?

No me aflige la derrota

porque, amable, me alecciona

sobre la ruta a seguir:

¡Te lo suplico, poema!

deja que escriba una estrofa,

para blindar con belleza,

la frustración de vivir.

Antonio C. Rodríguez Armenteros