CUIDADO CON EL EMPACHO

Desde mi corazón fluye para todos vosotros un deseo ferviente de felicidad; imagino que “ser felices” es vuestro ideal si bien, para su utilidad, también es mi deseo que paséis, alguna vez, por el agravio de la desdicha, aunque sólo sea por un día, por un instante: aprenderéis que no es infrecuente empacharse con lo idílico y que, para volver a sentir el placer de una buena digestión, hay que picar de vez en cuando en el plato de lo ingrato.

Un fuerte abrazo.

Doctorpoeta