
CON LOS OJOS HINCHADOS
Planeando, en la quimera,
un intruso comensal de tu beldad
violentó nuestro armisticio:
Mi alma, cual carroña traicionera,
se ha entregado al bacanal
como postre a tu suplicio.
¡Dulce alivio despertar!
doctorpoeta

CON LOS OJOS HINCHADOS
Planeando, en la quimera,
un intruso comensal de tu beldad
violentó nuestro armisticio:
Mi alma, cual carroña traicionera,
se ha entregado al bacanal
como postre a tu suplicio.
¡Dulce alivio despertar!
doctorpoeta
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