Después de un sueño afable, no hay mejor ocasión que el desayuno, en un «día de perros», para proponerme vivir. Seducido por la meta, que me impulsa, trazo de inmediato el camino a seguir…
¡Cómo ruge el temporal!
¡Vamos!
doctorpoeta,
Después de un sueño afable, no hay mejor ocasión que el desayuno, en un «día de perros», para proponerme vivir. Seducido por la meta, que me impulsa, trazo de inmediato el camino a seguir…
¡Cómo ruge el temporal!
¡Vamos!
doctorpoeta,
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