
ADAGIO
Al orto de luz solar,
alto es mi ritmo corriendo;
el alma se despereza,
orquestando los sonidos
de la vida que comienza:
Al esfuerzo, oigo los trinos
que serenan mi latido,
por la fresca orilla a brisa
que, oxigena mis sentidos.
Entra en la coda final,
a la sombra de los pinos,
la armonía de mis suspiros
con el son de las campanas
de la iglesia de San Juan.
doctorpoeta
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